Música

La evaluación en la asignatura de Música

La evaluación también es fundamental para que el profesor pueda entregar retroalimentación a sus estudiantes así como pueda adaptar su planificación de acuerdo a cómo van desenvolviéndose éstos.

En música será el trabajo musical mismo la base de la evaluación: su proceso, su producto final y las reflexiones en torno a este quehacer. Si bien las distintas formas de participar de la música (audición, creación, interpretación y reflexión) requieren distintos tipos de evaluación, lo importante en la evaluación en música es notar el crecimiento personal de cada alumno.

En este proceso las percepciones y la opinión tanto del educador como de los estudiantes son necesarias y valiosas para así poder crearse un panorama completo del proceso enseñanza-aprendizaje.
Se tiende a confundir calificación con evaluación. Se podría decir que la calificación es la transformación lo más adecuada posible de una serie de factores que inciden en el proceso de enseñanza-aprendizaje del estudiante en un número o concepto.
Para ello el docente ha tenido que evaluar (o sea tomar en cuenta y sopesar) en más de una ocasión y de diferentes maneras el actuar de sus alumnos.

  • Evaluación formativa: en el desarrollo de las habilidades musicales tales como la interpretación y creación es fundamental la constante interacción con el profesor. Los comentarios orales del momento son vitales en este proceso y son parte de la tradición del aprendizaje musical. Es probable que para cerrar un ciclo y seguir adelante el profesor evalúe en forma más específica para lo cual podrá valerse de una pauta especialmente elaborada para la ocasión. En el caso del desarrollo de la escucha musical se aplicará el mismo criterio. Los estudiantes estarán permanentemente escuchando y volcando sus impresiones por diferentes medios (verbales, corporales, visuales y musicales). Tanto el profesor como los estudiantes se beneficiarán de los aportes de cada integrante de la sala. Todos estos comentarios servirán de base para ir guiando los criterios de evaluación de esta actividad.
  • Evaluación sumativa: En la educación musical este tipo de evaluación corresponde generalmente al cierre de un ciclo el cual puede ser compartido con una audiencia. Para que esta evaluación sea significativa es imprescindible incorporar los procesos previos en la calificación final.

Instrumentos de evaluación

A continuación se presentan algunas sugerencias para la evaluación, considerando la amplia gama de instrumentos existentes. Estos ejemplos corresponden a formas de evaluación que permiten a los alumnos demostrar sus habilidades y conocimientos dentro de la hora de clase y al mismo tiempo permiten al profesor y alumnos obtener información para seguir creciendo.

  1. Uso de registro auditivo y visual: este tipo de registro es particularmente útil para analizar y evaluar los trabajos de interpretación y creación musical, ya sea individual o grupal. Además, por la facilidad y accesibilidad que aporta actualmente la tecnología, permite que esta herramienta sea usada por los mismos estudiantes, generando de por sí una forma eficaz de autoevaluación.
     
  2. Registro anecdótico: estos son descripciones de comportamientos y actitudes que se consideran importantes por parte de los alumnos. El docente anota situaciones que se estima deben estar presentes, incluyendo algunas manifestaciones novedosas o creativas por parte de un alumno o un grupo de alumnos. Este tipo de evaluación lo podrá realizar el profesor en cualquier ocasión como por ejemplo mientras observa a sus estudiantes trabajando, o después de una actividad en la cual todos han participado y cuenta con algunos minutos para recordar los hitos significativos.
     
  3. Autoevaluación y coevaluación: consiste en que un alumno o un grupo de ellos, luego de finalizada una tarea, puedan anotar una serie de factores que determinaron su trabajo. Ello les permite tomar conciencia de los desafíos que se enfrentan al hacer música, cuáles fueron sus áreas de crecimiento, que elementos o dificultades descubrieron en el trabajo en conjunto y como podrían mejorarlo en el futuro. Asimismo la autoevaluación permitirá al estudiante a descubrir cómo aprende (metacognición), cómo aprenden sus compañeros y cómo pueden ayudarse mutuamente. La autoevaluación es una herramienta valiosa que permite tomar conciencia al alumno de que él es el responsable y parte fundamental de su propio aprendizaje. Es muy recomendable que los profesores incorporen diferentes modos de realizar estas evaluaciones (registros, opiniones, listas de cotejo, ensayos, etcétera) con lo cual los estudiantes tendrán diferentes alternativas de expresar y comunicar sus ideas.
     
  4. Portafolio: es una herramienta útil para guardar en una carpeta o similar actividades como la audición musical, completando entonces un registro de lo escuchado en clase de forma ordenada y con un propósito determinado.

Por ejemplo luego de una audición musical, el alumno podrá agregar comentarios personales y podrá investigar aspectos que le llamaron la atención. Se podrá también agregar una ficha con información fundamental de la misma, como tipo o género de música, contexto cultural o geográfico, autor, intérpretes etcétera.

El portafolio se podrá transformar en una "bitácora" del curso en la  cual exista cierto material que todo estudiante tendrá tales como las fichas de datos, las partituras de las obras a interpretar, los dibujos y comentarios escritos de sus audiciones, el material audiovisual (si fuese posible), sus apuntes, partituras convencionales o no convencionales de sus creaciones y cualquier material complementario que el estudiante y el profesor estimen conveniente. Esta herramienta es una evidencia para el profesor del trabajo en clase del alumno y a su vez es útil para el alumno para ordenar y clasificar las experiencias de sus clases.

Es importante que el profesor ayude y guíe al estudiante en su portafolio el cual puede ser realizado en forma individual o en grupos pequeños de dos a cuatro alumnos. Al final de una unidad o del año, la revisión del portafolio en conjunto servirá también como repaso y reforzamiento de lo realizado en clases.

Presentación o difusión de lo realizado en clases: siendo la música una expresión y comunicación humana, tanto en su proceso como en su realización está presente la exposición, divulgación o difusión de mostrar ante otros el trabajo realizado. Parte importante de la música como actividad artística es darla a conocer y estas presentaciones son fundamentales y necesarias en el proceso de aprendizaje. Éstas se constituyen en instancias altamente formadoras que se destacan por el desarrollo de la auto superación, el alcance de metas así como permiten llevar el trabajo de ejercitación musical a un punto de maduración tal, que compartirlo será un desafío y un goce.

Los aportes desde las otras artes y asignaturas (tales como escenografías, programas con datos del contexto de la obra e ilustraciones, la incorporación de la expresión corporal entre otros), serán un gran complemento y permitirán tanto a los estudiantes como al público invitado comprender mejor la música presentada.

Para calificar un trabajo de este tipo es fundamental que el profesor tome en consideración tanto el proceso como el producto y que la presentación sea una instancia más del proceso enseñanza aprendizaje, donde se aprende también de los errores y de cómo se enfrentan y solucionan en el momento. En la medida que los estudiantes se sientan comprometidos e involucrados en la preparación (a medida de sus posibilidades) es más probable que su desempeño sea mejor a que si lo siente ajeno.

Pautas de evaluación

Preparar un conjunto de criterios (enunciados, preguntas, etcétera) que ayuden a evidenciar conductas positivas o a mejorar por parte de los alumnos, es fundamental en el proceso evaluativo. Será una ayuda para el docente no sólo porque le dará criterios para evaluar sino que por medio de éstos el docente estará revisitando sus objetivos nuevamente y sopesando si éstos son realmente significativos para el crecimiento de sus estudiantes. Los indicadores de evaluación serán también fundamentales en este proceso.

Junto con preocuparse de establecer criterios claros y basados en los objetivos, se recomienda que se inserten otros más amplios  que podrán entregar datos que ayuden al crecimiento de los estudiantes como por ejemplo: "¿Qué aspectos podrían trabajarse más y mejor?", ¿"Qué más descubrí de mis alumnos?" o "¿Qué otro elemento o procedimiento musical se trabajó?"

Se propone que los criterios de evaluación comprendan aspectos tanto específicos de la especialidad como actitudinales. Es importante también que se contemplen tanto los procesos como los productos. Con esto el docente podrá tener una mayor comprensión del trabajo así como mayor información para ayudar a sus estudiantes en el proceso de enseñanza -aprendizaje.


 

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